Durante la exploración física, es probable que el médico recomiende lo siguiente:

  • Inspecciona la rodilla para verificar la presencia de hinchazón, dolor, sensibilidad, temperatura y hematomas visibles
  • Comprueba hasta dónde puedes mover la parte inferior de la pierna en diferentes direcciones
  • Empuja o tira la articulación para evaluar la integridad de las estructuras de la rodilla

Tratamiento

Los tratamientos varían según la causa exacta del dolor en la rodilla.

Medicamentos

El médico puede recetarte algunos medicamentos para aliviar el dolor y para tratar las afecciones que te provoquen dolor en la rodilla, como la artritis reumatoide o la gota.

Terapia

Fortalecer los músculos alrededor de la rodilla hará que esta sea más estable. El médico puede recomendar fisioterapia o distintos tipos de ejercicios de fortalecimiento según la afección específica que esté causándote dolor.

Si haces actividad física o practicas un deporte, es posible que necesites ejercicios para corregir los patrones de movimiento que pueden estar afectándote las rodillas y establecer una buena técnica durante el deporte o la actividad. Además, son importantes los ejercicios para mejorar la flexibilidad y el equilibrio.

Las plantillas ortopédicas, que a veces traen una cuña de un lado del talón, pueden ayudar a reducir la presión ejercida sobre el lado de la rodilla más afectado por la artrosis. Para determinadas afecciones, se pueden usar diferentes tipos de rodilleras para ayudar a proteger y estabilizar la articulación de la rodilla.

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